jueves, 7 de mayo de 2020

El telescopio espacial Hubble ha cumplido 30 años


Nacido el 24 de abril de 1990 gracias a un proyecto de colaboración entre la NASA y  la Agencia Espacial Europea, el Hubble se ha constituido como un icono de la exploración espacial.
 
Como nos cuenta la NASA desde la página web Hubble site, este satélite de la Tierra ha ayudado a descubrir algunas de las primeras galaxias, a explorar la naturaleza de la materia oscura o a estudiar las atmósferas de otros planetas, entre otros logros; y esto gracias a que es capaz de ver tanto la luz ultravioleta como la infrarroja cercana. Más concretamente, podemos encontrar una serie de artículos seleccionados que nos enseñan qué granitos de arena en concreto nos aportó el Hubble en la historia del estudio espacial.  



 Quizás lo más espectacular y algo que puede apreciar todo el mundo son las imágenes que este telescopio nos ha ido ofreciendo, y por su aniversario también podemos ver algunas de las que más llaman la atención. Esta en concreto es la estrella Eta Carinae (para poder entender mejor las imágenes, ya que no son simples fotografías, también nos mandan a un apartado que explica el significado y la realidad de los colores, el paso del tiempo que queda condensado en cada imagen…).


Fuente: Hubble Site

 No solo podemos descargar materiales como posters o imprimibles, sino que  también se tenían previsto muchos eventos a lo largo de Estados Unidos para celebrarlo y para difundir todo lo que este satélite nos ha aportado, aunque debido a las actuales circunstancias  fruto del coronavirus han sido canceladas.



 

viernes, 1 de mayo de 2020

Vías de transmisión de enfermedades infeccionas: dos zoonosis.


Según de dónde provengan los microbios que nos producen la enfermedad, esta puede ser endógena si provienen de nuestra propia microbiota o exógena si vienen de otras personas, del ambiente o de animales. Este último caso, el de las enfermedades que proceden de un animal e infectan a los humanos, se llaman zoonosis (en el sentido inverso también se dan). Las zoonosis pueden ser causadas por una gran variedad de patógenos: virus, bacterias, hongos y parásitos; y se clasifican en directas cuando se transmiten a través del aire o del contacto directo como la saliva o las picaduras, o indirectas cuando necesitan una especie intermedia.

Dos ejemplos de zoonosis:
Como su nombre nos indica, esta enfermedad se transmite a las personas a través de los arañazos o las mordeduras de un gato, los cuales nos pasan una bacteria del género bartonella, siendo normalmente la  Bartonella henselae la causante de la enfermedad (hace años se consideraba a la bacteria Afipia felis como la causante, aunque ya no se la consideaa una causa importante). Las pulgas son las que actúan como el vector de la transmisión entre gatos: la bacteria se encuentra en las heces de las propias pulgas y la transmisión se produce a través de la inoculación de estas heces de pulga mediante rasguños o con sus mucosas, pero la pulga en sí no es causante  de la enfermedad. La enfermedad es más común en niños que en adultos, normalmente no es muy grave y se suele pasar sin tratamiento en alrededor de un mes. En personas que no padezcan inmunodeficiencia/s, los síntomas son dolor en los nódulos linfáticos (pudiendo este durar meses) y dolor de cabeza y fiebre.

Esta micosis es producida por tres subespecies del hongo Histoplasma. No es contagiosa ya que no se transmite entre personas o animales directamente sino que uno se infecta tras inhalar ciertas esporas presentes en las heces de las aves o de los murciélagos. No es peligrosa si nuestro sistema inmunitario funciona correctamente pero en personas con inmunodeficiencia/s se podría complicar hasta la muerte. Cómo se produzca concretamente la infección depende de qué subespecie del hongo sea la que nos toque, ya que en algunos casos puede ser percutánea o conjuntival. Los síntomas también pueden variar mucho, aunque no suelen ser graves; como fiebre, dolor articular o tos.